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jueves, 10 de marzo de 2011

Lo básico para entender la guerra TELMEX vs televisoras por el 'Triple Play'













La pugna que sostienen Telmex y las televisoras refleja una serie de prácticas abusivas por ambas partes, nula competencia de mercado, limitado interés en beneficiar a los usuarios y una lenta actuación por parte de las autoridades.  
En opinión del director del proyecto Internet-cátedra de comunicación digital estratégica del Tecnológico de Monterrey, Octavio Islas, en las acusaciones mutuas entre las empresas no hay mentira alguna ya que tan cierto es que México tiene las tarifas más altas con Telmex como que Televisa y TV Azteca abusan de su poder mediático.

 Sin embargo y contrario a lo que se pudiera pensar, la guerra de declaraciones, denuncias y desplegados puede dejar algo positivo, aseguró.
"Algo bueno está saliendo de todo esto y es que las mutuas acusaciones ventilan situaciones intolerables que exhiben la forma en la que estas empresas se han burlado por igual de las leyes y las autoridades, eso es positivo para después corregir los errores".
Islas confió en que la posición cerrada que han asumido las empresas en conflicto culmine en una oferta de servicios de telecomunicaciones variada, accesible y ajustada al mercado mexicano en términos de necesidades y nivel económico.
"El gobierno por su parte debe dejar de dudar en asumir sus facultades para poner en orden el sector. Tiene los elementos para hacerlo pero ha demostrado lentitud a través de órganos como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Comisión Federal de Telecomunicaciones e incluso la Comisión Federal de Competencia".
El miércoles 9 de marzo, el director de Regulación y Asuntos Jurídicos de Telmex, Javier Mondragón, presentó ante la Comisión Federal de Competencia (CFC) tres denuncias en contra de Televisa, Televisión Azteca y empresas de cable por prácticas monopólicas absolutas.
Por su parte, un grupo de 25 empresas -de servicios de telefonía fija, móvil y de televisión por cable- interpuso denuncia ante el órgano anti-monopolios contra Telcel y Telefónica por presuntas prácticas monopólicas consistentes en la  fijación de precios en el mercado de telefonía móvil.  


Con información de  Notimex  desde
 
 
 Los orígenes de la guerra  y una solución posible  desde  2008

Slim-Azcárraga: La guerra que pudo evitarse 
Purificación Carpinteyro
 
En diciembre de 2008, la entonces  subsecretaria  de Comunicaciones, Purificación Carpinteyro, le entregó al presidente Felipe Calderón un documento explicando las tensiones existentes entre los gigantes de los medios de comunicación y de las telecomunicaciones (especialmente Televisa y Telmex), al tiempo que le sugería ocho medidas que el gobierno federal debía adoptar para ser un auténtico árbitro en el sector
De no cumplirse esas sugerencias, la funcionaria preveía lo que ahora está sucediendo: una guerra abierta entre los actores más importantes, con unas autoridades que observan como convidados de piedra esta lucha abierta por intereses multimillonarios, sin que la población salga beneficiada.

 A continuación, Proceso reproduce íntegro el documento que Carpinteyro dirigió al presidente, de cuyo contenido Calderón hizo caso omiso. 


MÉXICO, D.F., 7 de marzo (Proceso).- A su entrada en 2006, el nuevo gobierno enfrentó una situación de indefinición, con su capacidad de actuación limitada por las cuestiones sujetas a decisión del Pleno de la Suprema Corte de Justicia, que sólo llegó 20 meses después. Pero durante el periodo de in-definición  los jugadores del sector privado se conformaron en dos bloques de influencia totalmente antagónicos encabezados uno por Televisa y otro por Telmex.

El bloque encabezado por Televisa, que tiene en común el objetivo de impedir la entrada de Telmex al mercado del triple play, inició una guerra de guerrillas en diferentes frentes que les generó buenos resultados con Cofetel, Cofeco, SCT, tribunales, Cámara de Diputados, Cámara de Senadores, Presidencia y medios.  Sus integrantes consiguieron convencer a la SCT de presentar a Telmex una lista de condiciones que de antemano sabían que sería inaceptable; y aunque la secretaría intentó por más de un año entablar negociaciones con Carso, ambas partes estaban conscientes de que esas negociaciones no llegarían a nada, aunque optaron por no romper lanzas para evitar una guerra frontal. Este impase permitió a Telmex adoptar una estrategia de repliegue, que incluyó una disminución significativa de sus inversiones en infraestructura de telecomunicaciones, el recorte de gastos para reducir costos y despidos importantes en su plantilla laboral –es decir, durante este periodo Telmex se preparó para implementar una estrategia de salida (inclusive considerando la idea de la posible venta de Telmex).

Entre tanto, Televisa obtuvo de la SCT las aprobaciones para prestar servicios de telefonía e internet a través del cable y de la Cofeco aprobación para la compra del control de Cablevisión de Monterrey y Cablemás, que junto con Cablevisión cubren casi 60% del mercado
Un año después iniciaron su oferta empaquetada de TV por cable, internet y telefonía, aunque con precios poco accesibles para la gran mayoría de la población. Intentaron negociar una alianza estratégica con Telefónica que no llegó a buen término dada la reticencia de Telefónica de ceder el control a Televisa, pero mantuvieron una alianza de ataque a Carso.

La certidumbre de que será imposible llegar a un acuerdo razonable con el gobierno para obtener la modificación de su título de concesión y la decisión de los operadores de cable de salir con la oferta empaquetada de TV, telefonía e internet propician a que Telmex firme una supuesta “alianza comercial” con MVS para ofrecer paquetes de TV satelital, telefonía e internet, con el fin de contrarrestar la potencial pérdida de clientes residenciales de alta renta.

La operación en el mercado de esta alianza tendrá el efecto de anular la supuesta “única carta de negociación” que tiene el gobierno para establecer las bases para la sana competencia en el sector de telecomunicaciones, pero a la vez lo confrontará con la disyuntiva de actuar en contra de la alianza para evitar la pérdida de poder de negociación o dejarla pasar sin cuestionarla, en cuyo caso su posición negociadora quedará debilitada, no ganará la simpatía ni obtendrá ningún compromiso de Carso, y se verá forzado a confrontarse con el bloque que liderea Televisa –quienes están demandando la pronta actuación del gobierno federal en contra de la alianza.

Para frenar la guerra…

El sector se encuentra en guerra. Existen más de 45 demandas, amparos, recursos administrativos y hasta denuncias penales en contra de funcionarios públicos y particulares por operadores de ambos bloques de influencia. De continuar con el rumbo marcado, los pleitos que deberán ser dirimidos en tribunales no tendrán solución sino hasta dentro de tres o cuatro años; y mientras tanto, la incertidumbre jurídica de las reglas aplicables hará que el sector continúe paralizado y con bajas inversiones, y la guerra se volverá mucho más agresiva inclusive contra el gobierno, que sufrirá las embestidas de unos y otros por su acción o inacción. En el mejor de los casos, si el gobierno no cambia de estrategia, los próximos cuatro años serán como los dos primeros.

Pero esta guerra puede ser auspiciosa y sentar las bases para cambiar el desenlace de esta historia que estás escribiendo,  presidente. Como personaje de esta narración me atrevo a alertarte que no es necesario que la conclusión de este capítulo sea una mera continuidad de los fracasos de los gobiernos anteriores. La coyuntura tecnológica abre la posibilidad de escribir un final insospechado con éxitos que revolucionarían al sector.

No estamos destinados a quedar en las manos de los poderosos jugadores que hoy manipulan las fuerzas políticas para defender exclusivamente sus intereses. Tenemos suficientes armas a nuestra disposición para imponer condiciones de negociación que tengan como resultado una verdadera revolución pacífica de las telecomunicaciones en México sin que sea necesario un enfrentamiento que vaya en detrimento de las necesidades políticas del país (por el contrario, pudiera coadyuvar a mejorar la posición actual de tendencias durante 2009).

Esta estrategia, que consiste de cuatro acciones (presentación anexa), es conocida por el secretario (de Comunicaciones y Transportes)  y está de acuerdo. No obstante, requiere de la coordinación con varias dependencias a los más altos niveles y de la evaluación de las posibles consecuencias políticas durante su proceso.

En tanto esa coordinación no suceda, resulta difícil creer hasta para los mismos jugadores, que el gobierno está firme en su posición. La estrategia no garantiza el éxito, pero es la única alternativa a la guerra desatada y la desinversión. Pero si en este camino conseguimos el objetivo ¿cómo se leería este capítulo de la historia? El final de este capítulo relataría algo así como:

Boletín de prensa. Presidencia de la República.


México, D.F., a 15 de diciembre de 2008.

El gobierno federal anuncia el fin de la guerra de las telecomunicaciones. Los principales competidores en ese mercado convergente se comprometen a realizar inversiones sustantivas durante 2009, que garanticen el acceso a comunicaciones a todos los habitantes antes de 2012.

El gobierno federal informa que alcanzó un acuerdo con los operadores de telecomunicaciones cuyos principales aspectos serán ejecutados en el transcurso del próximo año, y son:

1. Acuerdo con Telmex /Telcel para garantizar condiciones de competencia en el sector, especialmente en lo que se refiere a interconexión de redes y compartición de infraestructura, en términos aceptados por el resto de los participantes en el mercado.

2. Liberación de restricciones a todos los operadores tanto de telecomunicaciones como de televisión por cable, para que ofrezcan al mercado servicios convergentes de telefonía, internet y televisión restringida, entre otros, garantizando que a través de la sana competencia se abaraten precios y se ofrezca mayor calidad en los servicios, haciéndolos accesibles a un mayor número de mexicanos.

3. Licitación de frecuencias que garanticen que los actuales operadores y nuevos entrantes tengan incentivos para invertir en nuevas tecnologías y mayor cobertura. La publicación de las bases apareció hoy en el Diario Oficial de la Federación.

4. Eliminación de las restricciones a la inversión extranjera en telecomunicaciones conforme a las modificaciones legales aprobadas por el Congreso de la Unión.

5. Venta de fibra obscura de la Comisión Federal de Telecomunicaciones a los operadores de telecomunicaciones.

6. A más tardar en abril de 2009, licitación de derechos de vía para la construcción de la “supercarretera de la información”, es decir, una red interestatal a nivel nacional de altísima capacidad que abastezca de ancho de banda a las diferentes entidades gubernamentales, instituciones de educación media y superior, operadores de telecomunicaciones y redes del conocimiento; y, construcción de dos puntos de intercambio de tráfico IP en el país, a través de los que todos los operadores puedan entregar o recibir tráfico entre sí, sin tener que enviar y recibir el tráfico hasta o desde los EUA.

7. Antes del segundo trimestre de 2009, otorgamiento de los permisos para canales de televisión abierta (analógicos o digitales dependiendo de la disponibilidad de espectro en cada localidad) a todas las instituciones educativas y culturales solicitados hasta ahora.

8. Lanzamiento de un sistema satelital para garantizar las comunicaciones de las Fuerzas Armadas utilizando tecnología de vanguardia para fortalecer la lucha contra el crimen organizado.


Estas medidas serán implementadas en el transcurso de 2009 y revolucionarán al sector de las telecomunicaciones, creando un círculo virtuoso de inversión en infraestructura como resultado de una mayor demanda y oferta de servicios. Las inversiones y la infraestructura contribuirán a generar fuentes de empleo en todo el país y coadyuvarán con el crecimiento económico homogéneo al establecer una plataforma de infraestructura esencial a la competitividad de México en el concierto de las naciones.

Aspectos críticos para alcanzar la meta

Por el tiempo que has dedicado para entender la problemática del sector, estoy consciente de que reconoces la importancia del mismo para el desarrollo económico y la competitividad del país y de su impacto político y mediático. Por esta razón, y porque este es un momento crítico de definiciones del que no sé si te han alertado, me atrevo a elevar a tu consideración ciertos aspectos que deberán ser decididos en las próximas semanas, y de cuya resolución dependerá el futuro del sector estos próximos cuatro años de tu administración.

Una de las cartas de negociación más valiosas con las que cuenta el gobierno federal es el otorgamiento, renovación y revocación de concesiones.

Una de las concesiones cuya renovación está pendiente es la de Iusacell en la banda de 800 MHz (celular). Azteca tiene la intención de vender Iusacell cuyo valor depende en gran medida del valor que tiene el espectro radioeléctrico y de su escasez en el mercado. Azteca se ha aproximado a Telefónica y a Nextel con este propósito.

Para evitar la pérdida de valor de la empresa, Iusacell buscará por todos los medios evitar que se lleven a cabo las licitaciones de frecuencias que serán anunciadas este diciembre para ejecutarse el primer trimestre de 2009. Cabe aclarar que en licitaciones anteriores, Iusacell ha sido exitosa en frenar los procesos de licitación de espectro a fin de mejorar su posición negociadora y promover sus intereses.

No es necesario abundar en la razón por la que estimo que el gobierno federal debería utilizar como ficha de negociación la prórroga que se encuentra pendiente y con ella conseguir, entre otros objetivos, que la empresa no entorpezca las licitaciones de espectro tan críticas para el desarrollo del sector.

No obstante, el secretario (el titular de la SCT) considera indispensable otorgarles la prórroga de la concesión antes de que las licitaciones se lleven a cabo, y me ha instruido formalizar este compromiso mediante oficio. De ser este el caso, estaríamos desaprovechando esta carta de negociación sin que, hasta donde tengo conocimiento, el gobierno esté recibiendo nada a cambio.

Por otro lado, la renovación de la concesión de MVS de 190 MHz en la banda de 2.5 GHz, nos da la oportunidad de negociar las condiciones para su prórroga y con ello pactar reglas de convivencia con el gobierno.

Debo mencionar que MVS presentó extemporáneamente las solicitudes de prórroga para las concesiones de Guadalajara y Monterrey, por lo que el derecho a su renovación es cuestionable –por lo menos en esas dos ciudades–. Sin embargo, MVS no tiene miramientos en impugnar las decisiones del gobierno –como es el caso del acuerdo para el cambio de estaciones AM por FM, o inclusive poner en jaque a las instituciones mediante una supuesta “alianza comercial” con Telmex para la comercialización de los servicios de televisión por satélite–.

En cuanto a Televisa, aunque la Comisión Federal de Competencia aprobó la compra del control de las empresas Cablemás y Cablevisión de Monterrey estableciendo la obligación de ofrecer las señales de su Canal 2 (+1 y +2 horas) a todos los operadores de televisión restringida mediante el cobro de un precio por la retransmisión de la señal, el gobierno federal vía Cofetel y SCT tiene la autoridad de establecer gratuidad (Must Offer), como sucede en casi todo el mundo. Este es uno de los puntos más críticos para Televisa y podría servir de herramienta de negociación, además del pago retroactivo de derechos de 10% de ingresos no pagados por Cablevisión por años o, en su caso, la creación de la tercera cadena nacional.

La definición de la estrategia a seguir en estas cuestiones es crítica, ya que en las próximas semanas se iniciará una batalla campal entre Televisa y Telmex, derivada de la ya anunciada alianza estratégica con MVS para la comercialización de señales de video por satélite, e indudablemente el gobierno se verá involucrado. Al respecto, debe mencionarse que MVS entregó a la secretaría una nota descriptiva de la citada alianza en la que describe el contenido del acuerdo con cláusulas claramente violatorias de la prohibición de la condición 1-9 del título de concesión de Telmex. En este sentido, la Cofetel como agencia encargada de vigilar el cumplimiento de las concesiones podría impedir el inicio de operaciones hasta en tanto no se determine si es una alianza legítima o es cuestionable.

Frenar la alianza de Telmex con MVS aportaría al gobierno más elementos de negociación para alcanzar un acuerdo que establezca reglas para la sana competencia en el sector, pero que de una vez por todas libere de restricciones a Telmex para ofrecer el triple play, con lo que se generarán incentivos para invertir en la modernización de su red y en la oferta de servicios en mejores condiciones de calidad y precio.

El gobierno federal cuenta con herramientas para generar un círculo virtuoso de inversión en infraestructura, competencia, oferta de servicios de telecomunicaciones de vanguardia, ampliación de la demanda a través de mejores precios e incremento en la penetración de los servicios en estratos de la población que hoy no pueden darse el lujo de contratarlos. La tarea no es fácil y la mejor forma de escribir este capítulo como un éxito, es a través de una postura de liderazgo firme pero flexible con la intención de alcanzar acuerdos sectoriales que destraben los múltiples juicios, demandas y recursos interpuestos por las diversas partes, que de otra manera lo único que conseguirán es mantener el statu quo del sector por el resto del sexenio.

 

Este liderazgo, aunado a la realización de las acciones que le competen a la secretaría, como es la licitación de espectro y facilidades para que la banda ancha no sea un recurso escaso sino que esté plenamente disponible a todos los operadores, pueden conseguir una verdadera revolución de las telecomunicaciones del país. PROCESO.

 

 

Se revisará reestructura corporativa de Telmex: SCT
La dependencia asegura que no ha recibido a la fecha solicitud de autorización alguna.
La Jornada en línea Publicado: 10/03/2011 20:09    
México, DF. La Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó que a la fecha no ha recibido solicitud de autorización alguna para una eventual reestructura corporativa de Telmex. En un comunicado, indicó que de presentarse la documentación relacionada con la misma, se procederá a evaluarla en el marco de la Ley y del título de concesión respectivo. Refirió que la SCT vigila que los concesionarios de los servicios de telecomunicaciones cumplan con las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas en la materia, a fin de garantizar que los servicios se presten con calidad y eficiencia, en beneficio de los usuarios.

 
Acusa Hernández Juárez, ataque a Telmex 
MÉXICO, DF 9-Mar.- El Gobierno federal favorece a Televisa porque quiere a la empresa de aliada en las elecciones y por ello hay una estrategia para desfondar a Telmex, advirtió Francisco Hernández Juárez, dirigente del sindicato de telefonistas.  En entrevista tras una asamblea de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), el también diputado federal indicó que hay presión hacia dependencias gubernamentales y empresas para que cambien sus redes de Telmex a la competencia. El embate contra la compañía telefónica, agregó, también provocó que ésta demostrara que no es dominante al crear Telmex Social.    
De acuerdo con Hernández Juárez, esta reestructuración tiene el fin de dividir los servicios que se ofrecen en zonas marginadas, lo que puede derivar en ajustes en equipo y condiciones del Contrato Colectivo de Trabajo. El líder gremial anticipó que el sindicato trabajará en dos direcciones; la primera, en defensa de la empresa ante el conflicto que mantiene contra Televisa y, segunda, en un diálogo interno respecto a los ajustes que implique la división de Telmex. El próximo sábado en asamblea, los trabajadores definirán las acciones que emprenderán de cara al ataque a Telmex, afirmó el integrante de la dirección colegiada de la UNT.
 

domingo, 27 de febrero de 2011

Ciudad de México crónica de una guerra por obtener el corredor de droga principal al estilo de Milenio Semanal


Narcotráfico y violencia.

La guerra por el D.F.


El principal corredor para la introducción de droga a la capital es vía Nezahualcóyotl, Chalco e Iztapalapa, territorio disputado por las bandas de narcotraficantes que asedian a la Ciudad de México.

  • 2011-02-27 | Milenio Semanal
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Foto: Luis Carbayo/ Cuartoscuro
La disputa por la estratégica zona del oriente de la Ciudad de México se recrudece. El número de ejecuciones perpetradas en esta región llegó a las 226 en los últimos 12 meses: el control de plazas como Nezahualcóyotl, Ecatepec, Atizapán y Chalco es determinante para el negocio del narcomenudeo, el trasiego y el almacenamiento de drogas y las posibles operaciones de narcotráfico realizadas en el aeropuerto de la Ciudad de México.
Para las autoridades federales son cuatro las organizaciones criminales que buscan el dominio de ese territorio clave del Distrito Federal (DF) y el Estado de México: Los Zetas,La Familia Michoacana, los Beltrán Leyva y células de lo que fuera el grupo de Edgar Valdez, La Barbie. Estas organizaciones criminales son capaces no sólo de dejar tras de sí una larga serie de homicidios en su disputa, sino también de sembrar el terror en los habitantes de esa populosa zona de la entidad, proceso que no comenzó recientemente, sino hace cinco años: desde el 2007 sicarios de La Familia dejaron sentir su poderío. Por entonces el control del territorio lo mantenía una organización llamada Los Arellano —sin relación con los hermanos Arellano Félix—, dedicada al robo de automóviles, grupo que en algún momento se alió con la organización de la MaBaker, quien controlaba el negocio delnarcomenudeo en el Estado de México y al oriente del DF a finales de los años noventa. Fue al llegar La Familia a pelear la plaza cuando se impuso la ley de la violencia y de la corrupción: pronto comenzaron las ejecuciones de rivales, doblegaron a las autoridades y encontraron en los comerciantes y empresarios una fuente de ingresos a través de la extorsión y toda una economía del delito en la que se incluye el “pago de piso” para los delincuentes que quieran operar en la zona. En el transporte público los choferes de autobuses y colectivos comenzaron a pagar por protección para no sufrir los frecuentes asaltos, los cuales, sin embargo, continúan en toda el área.
Los Zetas también han dejado sentir su fuerza en el Estado de México. En los barrios de Neza o Ecatepec todos saben dónde se encuentran las “tienditas” del narcomenudeo,todos menos quienes disimulan y las dejan operar. La gente lo dice en la calle: “La policía siempre llega tarde”.
Esta violencia acecha ya a la zona metropolitana de la Ciudad de México. De acuerdo a información de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), el grupo criminal La mano con ojos busca el control del mercado de la droga en el corredor Tlalpan-Huixquilucan, al sur del Distrito Federal, donde también se han dado violentas ejecuciones de narcomenudistas. Ese grupo criminal operó antes como grupo armado de los Beltrán Leyva y, tras la muerte de Arturo, las detenciones de Edgar Valdez Villareal,La Barbie, y José Gerardo Álvarez, El Indio, busca erigirse como el grupo criminal hegemónico en la zona.
Juan Carlos Vasconcelos, <i>El Canas</i>, acusado de asesinar a por lo menos 16 personas en Ciudad Nezahualcóyotl.
Juan Carlos Vasconcelos, El Canas, acusado de asesinar a por lo menos 16 personas en Ciudad Nezahualcóyotl. Foto: Henry Romero/ Reuters.
MILES DE PUNTOS DE VENTA
En los últimos años el narcomenudeo se ha multiplicado en los municipios de Nezahualcóyotl y Ecatepec, aunque las cifras oficiales sobre el número total de “tienditas” de droga no se conozcan.
El oriente de la zona metropolitana es parte del corredor de la droga que se comercializa al entrar por Iztapalapa y llegar hasta el centro de la Ciudad de México, de donde se distribuye a distintas zonas de la urbe. Más allá de los episodios violentos y la temible actuación de sicarios como Juan Carlos Vasconcelos, El Canas, quien es acusado de encabezar un comando que en tres operaciones distintas asesinó a 22 personas en Iztapalapa y Nezahualcóyotl, está la lucha por el acceso a la capital. Para conquistarla, el municipio mexiquense resulta un punto estratégico debido a sus más de 100 cruces al DF, a su amplia infraestructura de vialidades para el transporte de la droga y a sus numerosas bodegas de almacenamiento.
La cocaína viene del sur. Una porción se distribuye en el creciente mercado capitalino y otra sigue su ruta rumbo al norte para cruzar la frontera y ser distribuida en las calles de las ciudades de Estados Unidos. Las rutas para ese traslado encuentran un importante enclave en esta zona de la geografía del altiplano del país: vía marítima la cocaína transita por el Pacífico, pero se traslada por tierra, después de cruzar la frontera con Guatemala e internarse en nuestro territorio. Así, quien controle la zona de Nezahualcóyotl, Valle de Chalco, Ixtapaluca y Texcoco, controlará las operaciones.
En suma, Iztapalapa, que está al lado de Neza, es una de las delegaciones con los mayores índices de criminalidad en la capital del país, y es también la entrada al que resulta el más importante corredor para la distribución de droga al menudeo en la ciudad. De acuerdo a información de la Secretaría de Seguridad Pública del DF (SSPDF), en esa demarcación hay mil 500 puntos de venta de droga al menudeo; mientras tanto, en las delegaciones Cuauhtémoc y Venustiano Carranza hay más de 900 y mil 512, respectivamente. Los vendedores pueden ser lo mismo taxistas o meseros de bar, e incluso hay servicio exprés de repartidores de droga a domicilio.
Las autoridades estiman que la geografía del narcomenudeo en el DF se extiende por más de cinco mil 700 “tienditas”. Las ganancias en la Ciudad de México van entonces de los cinco a los 20 mil pesos diarios por cada punto de venta. Una suma que, si se multiplica por el número de tienditas y por mes, resulta una cifra millonaria.
Pero la organización que imponga su control en el oriente de la Ciudad de México controlará también el que es un punto clave en la geografía del país para el tráfico de drogas: el aeropuerto internacional de la capital, además de otros negocios como la extorsión, el robo de automóviles y el secuestro. Existe una verdadera economía del delito en la que participan integrantes de los grupos del crimen organizado de manera directa al aplicar el cobro del derecho de piso para operar: las extorsiones son el amargo pan de cada día para muchos empresarios, comerciantes y hasta vendedores ambulantes en los municipios de Nezáhualcoyótl, Ecatepec, Atizapán y Chalco. Pueden ser los 10 mil pesos semanales cobrados al dueño de un bar en Neza o los 500 pesos diarios al tianguista, a quien sorprenden los extorsionadores al llegar a su casa: a unas cuadras del Palacio Municipal de Neza, grupos de jóvenes, presumiblemente armados, exigen la “cuota” de peaje a los choferes de camiones urbanos, colectivos y taxis.
Por años los grupos delictivos que hoy se disputan el control de la zona han operado con toda impunidad. La corrupción ha sido tan eficaz como las ejecuciones y las amenazas para las autoridades de todos los niveles, que prefieren mirar para otro lado: desde hace añosLa Familia y Los Zetas han operado en el Estado de México en la invisibilidad que logra el poder de las armas y el dinero.
Un grupo de sicarios atacó una camioneta en Ciudad Nezahualcóyotl y mató a sus dos ocupantes el primero de febrero de este año.
Un grupo de sicarios atacó una camioneta en Ciudad Nezahualcóyotl y mató a sus dos ocupantes el primero de febrero de este año. Foto: Saúl López/ Cuartoscuro
LA ECONOMÍA DEL DELITO
Lo que ocurre en Nezahualcóyotl ilustra la crisis de seguridad pública que ha traído consigo esta verdadera guerra que ha arrojado 226 ejecuciones en el último año y 85 sólo en este municipio. Con más de un millón de habitantes y apenas 300 policías en las calles, no parece haber forma de enfrentar a las organizaciones criminales del narcotráfico, superiores en armamento, capacidad de fuego y hasta en número de integrantes. Como ha ocurrido en el norte del país y en Michoacán, a mediados de enero pasado el Ejército reforzó la vigilancia de los que son considerados los puntos más conflictivos de Neza, con patrullajes de unidades blindadas y un ostensible despliegue de hombres y armamentos.
La pregunta es si el reforzamiento de la vigilancia será suficiente para terminar con la presencia de los grupos del crimen organizado y con el control que han impuesto a través de la violencia, la corrupción y la generación de una verdadera economía del delito que se manifiesta de diversas formas: en el narcomenudeo, la extorsión, el secuestro y la singular renta que representa el pago del derecho de piso, además del asalto de tráileres en las carreteras próximas a la Ciudad de México. Más allá de las declaraciones de los distintos procuradores de justicia que desde hace años han negado la presencia de grupos del narcotráfico operando en la capital —sólo hay narcomenudistas, dijo Miguel Ángel Mancera hace apenas unos días—, allí están los hechos: la creciente violencia en la zona oriente de la metrópoli y la captura de personajes como Vicente Carillo Leyva, Reynaldo Zambada, José Jorge Balderas, El JJ y El Indio, todos vecinos de zonas residenciales del DF.